El cumplimiento de PM es un problema de flujo, no de dashboard
Un 91% de PM que nadie puede explicar es peor que un 70% con un backlog que sí se puede trabajar.


El preventivo falla en la última milla: la ventana se la comió una falla, el PDF del procedimiento era la revisión incorrecta, o el técnico no encontró el activo porque la etiqueta en campo no coincide con el CMMS.
El número no es el trabajo
Un porcentaje de cumplimiento es un residuo. Sirve solo si puedes abrirlo: qué rutas se resbalaron, qué activos esperan sellos, qué trabajos se cerraron sin mano de obra. Un recuadro verde que no se puede recorrer es un truco de reporte, no un sistema de mantenimiento.
- Genera OT desde el uso del activo, no desde un calendario que nadie respeta.
- Adjunta el procedimiento vigente a la OT, no a un drive compartido.
- No dejes cerrar sin mano de obra, partes y un código de condición.
Que el backlog sea honesto
El backlog es el dashboard de verdad. Si los PM vencidos viven en una lista que nadie posee, el porcentaje se va a maquillar: cierres desde la oficina, ventanas movidas después, “hecho” sin condición. Mejor un 70% que se puede defender en la reunión de la mañana que un 91% que se cae en una auditoría (cifras ilustrativas, no de un estudio).
Si el cierre no exige evidencia, la métrica se la va a inventar.


